Obras por series
TITELLES (2003 - 2008)
Evolución hacia aspectos más psicológicos, adoptando diferentes estilos: simbolismo, surrealismo y expresionismo.
Toda la obra anterior a la serie Allá Lejos, iniciada a partir de 1980, nacía de la experiencia del viaje: Marruecos, Argelia, Mauritania, Túnez, París, Londres, Turquía, Kurdistán, Albania, Macedonia (actual Macedonia del Norte), Kosovo, Siria y Jordania, reflejando en ella la figura y rostro de la mujer árabe y su vestimenta (series Fetitxes andalusís [1982], Deessa Màscara [1984] y Malhafa [1989]), la vida cotidiana de su población en su lugar de origen o de destino, como inmigrantes, en París y Londres (series Espills d’un jardí [1991 - 1992] y Gouttes d’or dans la ville [1993] ), la dificultosa travesía del migrante y retazos de la vida que desarrolla en su lugar o distintos lugares de destino, como la huerta de Valencia o Roquetas de Mar (serie Dormir al ras [1994 - 1996]), o el éxodo de los albaneses ante las dificultades de vida en su país tras el cambio de su sistema político y la situación de guerra de su entorno, inmerso en las llamadas «guerras yugoslavas» (serie Apuntes Albaneses [1997]).
Tras las tres primeras de la década de los 80, a partir de la serie Espills d’un jardí se desarrolla en Enric Alfons una voluntad narrativa sobre las temáticas aludidas, fruto de un compromiso personal hacia las personas y colectivos que viven en esas zonas y circunstancias, y una necesidad de captar el instante valiéndose para ello de las pequeñas tablillas de madera que transporta y pinta in situ.
La espontaneidad en la pincelada, las formas simplificadas, el dinámico vaivén entre primitivismo, expresionismo, abstracción y figuración son -junto con la incorporación de palabras, pictogramas y símbolos- elementos que derivan de esa imperiosa necesidad de contar lo que ve y cómo lo ve. La crítica de arte ha destacado la maestría y fluidez de Alfons en el uso del color, sea recurriendo a una paleta más o menos colorista, de tonos vivos y alegres, sea empleando tonalidades sombrías y apagadas, reforzando con ello poderosamente lo narrado y trasladando al espectador sus emociones ante el ambiente y experiencia vividos en cada caso.
Las series Allá Lejos y Titelles nacen a partir del año 2000. Las consideraciones que el artista se plantea por estas fechas son aplicables a ambas: «tuve la necesidad de parar, de reflexionar, replantearme mi obra. Estas piezas que ahora exhibo no obedecen a un viaje, sino que nacen del conocimiento que he adquirido en años anteriores, con mis viajes […] soy padre desde hace poco y eso me ha influido …[1]». «… A partir de ese bagaje [del viaje y del diario que suponen las tablillas], trato de pintar desde cero […] necesito que la obra sea más reflexiva […] sigo con la idea del mestizaje».[2]
Enric Alfons destaca las corrientes artísticas y, sobre todo literarias (como él mismo explicaba) que le inspiraban a la hora de pintar: en el primer caso Dubuffet, art brut, arte africano, arte oriental, en particular el japonés; en el caso de la literatura, Goytisolo y Paul Bowles, tan vinculados ambos, en vida y obra, con el norte de África y sobre todo con Marruecos[3].
Por su focalización tan marcada en la figura de la mujer, a la que dota de gran fuerza y poder, en su papel de madre o en otros roles, y centro en torno al que todo gira, además de por el volumen de obra producido, Alla Lejos adquiere su propia entidad como serie, si bien contiene elementos y convive en algunos momentos con Titelles (por ejemplo, comparte con ella el tema de los migrantes que trabajan en los invernaderos de Almería, sujetos de los cuadros creados en 2001 en Bajo el plástico, y presentes en alguna de las obras de Allá Lejos).
En los años siguientes, ese proceso reflexivo que declaraba necesitar se enriquece con muchos más aportes externos de los que su concisión en las entrevistas reflejaba, algo que el examen de sus cuadernos de notas y dibujos de estos momentos deja patente. En ellos observamos numerosas referencias artísticas, culturales y sociales, como por ejemplo a pintores como Madrazo, Fortuny, Muñoz Degraín, Klimt, Matisse, Picasso, De Kooning, o Bacon; a pensamientos, frases y obras de escritores, pensadores, filósofos y poetas como Vargas Llosa, Octavio Paz, Proust, John Berger, Camus, Nietzsche, Ezra Pound o Miririda N’Aït Attik; a sensaciones provocadas por películas como Viridiana, En tierra de nadie, o La Naranja mecánica, o por determinada música, como la de Omar Metioui. También a acontecimientos de gran impacto, como los crímenes genocidas de la banda paramilitar de los Tigres de Arkan en los Balcanes, o los atentados en los trenes de cercanías de Madrid el 11 de marzo de 2004.
En definitiva, en su nuevo proceso creativo, confluyen, por un lado, todos los factores que forman parte intrínseca de este artista de especial sensibilidad y personalidad: como base, una sólida formación académica y una constante actualización a través de su labor docente y del estudio, además del bagaje de sus viajes y la experiencia de la paternidad. Por otro lado, un enriquecido proceso de reflexión que desencadenará profundas emociones que necesita trasladar al lienzo.
En cuanto a temáticas, se entrelazan las referidas a su compromiso con el mundo norteafricano y oriental -especialmente con el migrante que huye de la pobreza y el conflicto- y las relativas a sus propias circunstancias y emociones personales.
Esta variedad se manifiesta en la serie Titelles, donde aborda reiteradamente algunos temas hasta el punto de que podríamos hablar de pequeñas series dentro de ella. Por ejemplo, los inmigrantes recogiendo fruta en los invernaderos de Almería (Bajo el plástico, año 2001), que se nos muestran como títeres (titelles, en valenciano) o marionetas; los inmigrantes del África occidental en sus encuentros en el parque del Retiro de Madrid (En el Retiro, año 2004); laberintos, a menudo conformando el torso de los inmigrantes del Retiro mencionados o de un niño (2004); los vendedores ambulantes de flores (2004 y 2005), un flautista, solo o acompañado de una cabra (2007), o un niño volador (Vals del aire, 2007 y 2008).
Como observamos, entran en juego formas, posturas o situaciones que buscan mostrar los aspectos psicológicos y emocionales experimentados por sus personajes y, como novedad añadida, por el propio artista.
A la vez que mantiene las claves de su particular lenguaje plástico, madurado entre la gestualidad, la riqueza cromática y la densidad de la pincelada[4], incorpora diferentes estilos, desde el simbolismo, hasta el surrealismo y el expresionismo, como palancas para evidenciar fuertes emociones frente a las situaciones vividas.
Los colores utilizados son luminosos y llamativos, con mayor o menor riqueza cromática en cada ocasión, dependiendo muchas veces del número de elementos que intervienen en la composición. Así, el fondo del cuadro se organiza a menudo en recuadros de diferente color con los que crear espacios diferenciados para cada componente de la narrativa.
Las exposiciones principales que se realizaron de esta etapa son: la muestra individual De la serie Titelles, en la Galería Rafael García, Madrid, diciembre 2004- febrero 2005, y las colectivas en las que ha participado con obras de esta serie: 25 anys: Becats Alfons Roig, en la sala Parpalló (de diciembre de 2005 a febrero de 2006), organizada por la Diputació de València y Trenza Trazo. España – México -Taiwán. Obra gráfica, con exposiciones en la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad Autónoma de Sinaloa, México (mayo 2007) y en la Sala del Jardí Botánic de l’Universitat de València (noviembre-diciembre 2007).
[1] Artículo «Enric Alfons expone de nuevo en Valencia tras cinco años de silencio», de C. Aimeur, en las Las Provincias, 7 de marzo de 2003.
[2] Artículo «Enric Alfons: “Trato de pintar partiendo de cero”», de R.V.M., en Levante, 8 de marzo de 2003.
[3] Artículo «Enric Alfons: “Trato de pintar partiendo de cero”», de R.V.M., en Levante, 8 de marzo de 2003.
[4] Artículo «Enric Alfons, serie “Allá Lejos”», en El Punto de las artes, 14 al 20 de marzo de 2003.
Toda la obra anterior a la serie Allá Lejos, iniciada a partir de 1980, nacía de la experiencia del viaje: Marruecos, Argelia, Mauritania, Túnez, París, Londres, Turquía, Kurdistán, Albania, Macedonia (actual Macedonia del Norte), Kosovo, Siria y Jordania, reflejando en ella la figura y rostro de la mujer árabe y su vestimenta (series Fetitxes andalusís [1982], Deessa Màscara [1984] y Malhafa [1989]), la vida cotidiana de su población en su lugar de origen o de destino, como inmigrantes, en París y Londres (series Espills d’un jardí [1991 - 1992] y Gouttes d’or dans la ville [1993] ), la dificultosa travesía del migrante y retazos de la vida que desarrolla en su lugar o distintos lugares de destino, como la huerta de Valencia o Roquetas de Mar (serie Dormir al ras [1994 - 1996]), o el éxodo de los albaneses ante las dificultades de vida en su país tras el cambio de su sistema político y la situación de guerra de su entorno, inmerso en las llamadas «guerras yugoslavas» (serie Apuntes Albaneses [1997]).
Tras las tres primeras de la década de los 80, a partir de la serie Espills d’un jardí se desarrolla en Enric Alfons una voluntad narrativa sobre las temáticas aludidas, fruto de un compromiso personal hacia las personas y colectivos que viven en esas zonas y circunstancias, y una necesidad de captar el instante valiéndose para ello de las pequeñas tablillas de madera que transporta y pinta in situ.
La espontaneidad en la pincelada, las formas simplificadas, el dinámico vaivén entre primitivismo, expresionismo, abstracción y figuración son -junto con la incorporación de palabras, pictogramas y símbolos- elementos que derivan de esa imperiosa necesidad de contar lo que ve y cómo lo ve. La crítica de arte ha destacado la maestría y fluidez de Alfons en el uso del color, sea recurriendo a una paleta más o menos colorista, de tonos vivos y alegres, sea empleando tonalidades sombrías y apagadas, reforzando con ello poderosamente lo narrado y trasladando al espectador sus emociones ante el ambiente y experiencia vividos en cada caso.
Las series Allá Lejos y Titelles nacen a partir del año 2000. Las consideraciones que el artista se plantea por estas fechas son aplicables a ambas: «tuve la necesidad de parar, de reflexionar, replantearme mi obra. Estas piezas que ahora exhibo no obedecen a un viaje, sino que nacen del conocimiento que he adquirido en años anteriores, con mis viajes […] soy padre desde hace poco y eso me ha influido …[1]». «… A partir de ese bagaje [del viaje y del diario que suponen las tablillas], trato de pintar desde cero […] necesito que la obra sea más reflexiva […] sigo con la idea del mestizaje».[2]
Enric Alfons destaca las corrientes artísticas y, sobre todo literarias (como él mismo explicaba) que le inspiraban a la hora de pintar: en el primer caso Dubuffet, art brut, arte africano, arte oriental, en particular el japonés; en el caso de la literatura, Goytisolo y Paul Bowles, tan vinculados ambos, en vida y obra, con el norte de África y sobre todo con Marruecos[3].
Por su focalización tan marcada en la figura de la mujer, a la que dota de gran fuerza y poder, en su papel de madre o en otros roles, y centro en torno al que todo gira, además de por el volumen de obra producido, Alla Lejos adquiere su propia entidad como serie, si bien contiene elementos y convive en algunos momentos con Titelles (por ejemplo, comparte con ella el tema de los migrantes que trabajan en los invernaderos de Almería, sujetos de los cuadros creados en 2001 en Bajo el plástico, y presentes en alguna de las obras de Allá Lejos).
En los años siguientes, ese proceso reflexivo que declaraba necesitar se enriquece con muchos más aportes externos de los que su concisión en las entrevistas reflejaba, algo que el examen de sus cuadernos de notas y dibujos de estos momentos deja patente. En ellos observamos numerosas referencias artísticas, culturales y sociales, como por ejemplo a pintores como Madrazo, Fortuny, Muñoz Degraín, Klimt, Matisse, Picasso, De Kooning, o Bacon; a pensamientos, frases y obras de escritores, pensadores, filósofos y poetas como Vargas Llosa, Octavio Paz, Proust, John Berger, Camus, Nietzsche, Ezra Pound o Miririda N’Aït Attik; a sensaciones provocadas por películas como Viridiana, En tierra de nadie, o La Naranja mecánica, o por determinada música, como la de Omar Metioui. También a acontecimientos de gran impacto, como los crímenes genocidas de la banda paramilitar de los Tigres de Arkan en los Balcanes, o los atentados en los trenes de cercanías de Madrid el 11 de marzo de 2004.
En definitiva, en su nuevo proceso creativo, confluyen, por un lado, todos los factores que forman parte intrínseca de este artista de especial sensibilidad y personalidad: como base, una sólida formación académica y una constante actualización a través de su labor docente y del estudio, además del bagaje de sus viajes y la experiencia de la paternidad. Por otro lado, un enriquecido proceso de reflexión que desencadenará profundas emociones que necesita trasladar al lienzo.
En cuanto a temáticas, se entrelazan las referidas a su compromiso con el mundo norteafricano y oriental -especialmente con el migrante que huye de la pobreza y el conflicto- y las relativas a sus propias circunstancias y emociones personales.
Esta variedad se manifiesta en la serie Titelles, donde aborda reiteradamente algunos temas hasta el punto de que podríamos hablar de pequeñas series dentro de ella. Por ejemplo, los inmigrantes recogiendo fruta en los invernaderos de Almería (Bajo el plástico, año 2001), que se nos muestran como títeres (titelles, en valenciano) o marionetas; los inmigrantes del África occidental en sus encuentros en el parque del Retiro de Madrid (En el Retiro, año 2004); laberintos, a menudo conformando el torso de los inmigrantes del Retiro mencionados o de un niño (2004); los vendedores ambulantes de flores (2004 y 2005), un flautista, solo o acompañado de una cabra (2007), o un niño volador (Vals del aire, 2007 y 2008).
Como observamos, entran en juego formas, posturas o situaciones que buscan mostrar los aspectos psicológicos y emocionales experimentados por sus personajes y, como novedad añadida, por el propio artista.
A la vez que mantiene las claves de su particular lenguaje plástico, madurado entre la gestualidad, la riqueza cromática y la densidad de la pincelada[4], incorpora diferentes estilos, desde el simbolismo, hasta el surrealismo y el expresionismo, como palancas para evidenciar fuertes emociones frente a las situaciones vividas.
Los colores utilizados son luminosos y llamativos, con mayor o menor riqueza cromática en cada ocasión, dependiendo muchas veces del número de elementos que intervienen en la composición. Así, el fondo del cuadro se organiza a menudo en recuadros de diferente color con los que crear espacios diferenciados para cada componente de la narrativa.
Las exposiciones principales que se realizaron de esta etapa son: la muestra individual De la serie Titelles, en la Galería Rafael García, Madrid, diciembre 2004- febrero 2005, y las colectivas en las que ha participado con obras de esta serie: 25 anys: Becats Alfons Roig, en la sala Parpalló (de diciembre de 2005 a febrero de 2006), organizada por la Diputació de València y Trenza Trazo. España – México -Taiwán. Obra gráfica, con exposiciones en la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad Autónoma de Sinaloa, México (mayo 2007) y en la Sala del Jardí Botánic de l’Universitat de València (noviembre-diciembre 2007).
[1] Artículo «Enric Alfons expone de nuevo en Valencia tras cinco años de silencio», de C. Aimeur, en las Las Provincias, 7 de marzo de 2003.
[2] Artículo «Enric Alfons: “Trato de pintar partiendo de cero”», de R.V.M., en Levante, 8 de marzo de 2003.
[3] Artículo «Enric Alfons: “Trato de pintar partiendo de cero”», de R.V.M., en Levante, 8 de marzo de 2003.
[4] Artículo «Enric Alfons, serie “Allá Lejos”», en El Punto de las artes, 14 al 20 de marzo de 2003.
S/T (Bajo el plástico), 2001
Óleo/tela, 92 x 92 cm
S/T (Bajo el plástico), c.2001
Óleo/tela, 92 x 73 cm
Bajo el plástico, 2001
Óleo/tela, 110 x 130 cm
Sin título, 2004
Óleo/tela, 160 x 200 cm
Sin título, 2004
Óleo/tela, 97 x 130 cm
En el retiro, 2004
Óleo/tela, 116 x 81 cm
En el retiro, 2004
Óleo/tela, 92 x 92 cm
En el retiro, 2004
Óleo/tela, 81 x 100 cm
S/T (Vendedor de flores), 2004
Óleo/tela, 73 x 92 cm
S/T (Vendedor de flores), 2004
Óleo/tela, 97 x 130 cm
Claus, 2005
Óleo/tela, 135 x 200 cm
Sin título, 2007
Técnica mixta/tabla, 33 x 33 cm
Vals del aire, 2007
Óleo/tabla, 30 x 30 cm
Vals del aire, 2007
Óleo/tela, 73 x 92 cm
Vals del aire, 2007
Óleo/tabla, 30 x 30 cm
Sin título, c.2007
Óleo/tabla, 38 x 26 cm
Vals del aire, 2008
Óleo/tela, 100 x 92 cm
Vals del aire, c.2008
Óleo/tela, 116 x 81 cm
Sin título, 2009
Óleo/tabla, 30 x 30 cm
Vals del aire, 2010
Óleo/tela, 60 x 92 cm