Obras por series
DORMIR AL RAS (1994 - 1996)
Reflexiones sobre la migración: el viaje y los desafíos de integración en el nuevo país. Simplificación de formas.
Tras un primer viaje a Marruecos en 1980, la mirada de Enric Alfons queda definitivamente atrapada por el mundo árabe, de ahí que, la ayuda obtenida con la beca Alfons Roig, en su primera edición de 1981, la destinara a viajar por el norte de África.
Tras un primer viaje a Marruecos en 1980, la mirada de Enric Alfons queda definitivamente atrapada por el mundo árabe, de ahí que, la ayuda obtenida con la beca Alfons Roig, en su primera edición de 1981, la destinara a viajar por el norte de África.
En sus tres primeras series –Fetitxes andalusins (1982), Deessa Màscara (1984) y Malhafa (1989)- toma como leitmotiv la figura de la mujer. En sus series siguientes, Espills d’un jardí (1991 – 1992) y Gouttes d’or dans la ville (1993), fruto de sus continuos viajes en este entorno, surge una voluntad narrativa en torno a la vida cotidiana de la persona norteafricana o subsahariana en su lugar de origen, o como inmigrante en un país europeo, a la vez que una necesidad de atrapar el instante, lo que le lleva a mostrar en sus obras multiplicidad de formas, más simplificadas, y a incorporar a su equipaje un baúl lleno de pequeñas tablillas de madera que le permite pintar in situ.
Entre 1992 y 1994 se involucra en el proyecto sobre la emigración magrebí a España, que culmina, en este último año, con la publicación del libro Dormir al Raso[1], de Pasqual Moreno Torregrosa[2] y Mohamed El Gheryb[3], y con la creación de la serie de nuestro pintor, Dormir al ras, que da continuidad a la línea iniciada en 1982. Los autores inician el trabajo documentándose en España para, posteriormente, pasar a la experiencia directa: Mohamed El Gheryb regresa a Marruecos, donde se mueve por las pensiones de Tetuán, Alkazarseguir[4]…; entra luego a España, para recolectar hortalizas en El Ejido, como un «sin papeles» más; y vive en las chabolas de Fuente Álamo y en las masías abandonadas de la huerta valenciana. Mientras, Pasqual Moreno, hace el mismo recorrido que El Gheryb por las ciudades del norte de África, documentando y dando soporte y forma al libro y aportando su experiencia.
Enric Alfons los acompaña con frecuencia en este camino. Recorre junto con Mohamed El Gheryb la playa de Tarifa, donde hallan restos de naufragios de falucas, y la huerta valenciana, donde habitan los migrantes de manera extremadamente precaria. Asimismo, viaja a menudo y se instala por algunos meses en aquellas poblaciones costeras marroquíes o cercanas a la costa, donde los migrantes recaban la información, contactan y se preparan para cruzar el estrecho: Larache, Tánger, Ksar es-Seghir, Tetuán, Ued Lau, Alhucemas, Nador…
Todo ello queda narrado en sus cuadernos de viaje, fotografías y, principalmente, en sus tablillas y cuadros. En el catálogo de la exposición Dormir al ras[5], realizada en la sede de la Caja Rural de Torrent en noviembre-diciembre de 1994, se suman elementos que amplían la visión de esta problemática: los textos de Pasqual Moreno y Juan Ángel Blasco Carrascosa[6], fotografías del trayecto, y los comentarios del artista junto a cada una de las reproducciones de los doce cuadros expuestos; estas son algunas de sus reflexiones:
- «Recogí, junto con mi amigo Mohamed El Gheryb, numerosos zapatos que se hallaban desperdigados en las playas de Tarifa, producto de diversos naufragios de migrantes» (Obra: Zapatos de Tarifa).
- «En Tetuán, a las siete de la tarde en plena Avenida Mohamed V, con la total indiferencia de los paseantes, muchachos con ojos desorbitados […], inhalan la solusiún o pegamento extendido en su chifún o trapo. Venden cigarrillos sueltos de Marlboro mostrando su realidad sin ningún rubor, con toda crudeza.» (Obra: Atfal, solusiun).
- «Desde Ksar es-Seghir, Marruecos, en la noche oscura, la estrella que más reluce es Tarifa. A ellos les guía la luz de la gasolinera que está situada en las afueras de la ciudad cerca de la playa. En el verano de 1992, a ciertas horas de la noche, la guardia civil obligó con frecuencia a apagar las luces de la gasolinera, para obstaculizar el desembarco de falucas cargadas de migrantes clandestinos.» (Obra: Buscando una estrella).
- «En Zoco Chico deambula un mozo de Beni-Mellal que ha sido extraditado por la policía española desde Algeciras. No puede volver a su casa, se siente avergonzado. En el intento de cruzar al otro lado ha perdido toda su fortuna incluido el préstamo que le hicieron sus amigos. Soy el único occidental que se aloja en la pensiun Fuentis. Mis vecinos de habitación proceden de Tlemcen, Beni-Mellal, Dakar o Bamako… Allí esperan el día oportuno para poder cruzar el estrecho.» (Obra: Tánger, Zoco Chico).
- «Sensualidad de miradas, colores y olores en el mercado.» (Obra: Souk, Larache).
- «Cuando veas en la huerta valenciana no muy lejos de algún habitáculo o casa abandonada, restos de fuego, una olla o pequeño bidón cubierto de hollín, que ha sido usado para calentar agua, y una minúscula cabaña que ha sido confeccionada de sacos, plásticos y palos: estás frente a un hammam o baño árabe». (Obra: Hammam en Foios).
- «Al anochecer, fui invitado a romper el ayuno del Ramadán, por un joven marroquí y otro argelino, en su casa abandonada en el término municipal de Puzol». (Obra: Dinar a les casetes d l’Horta de València).
- «¡Marhaba! bienvenido a los bares o lugares donde existe alguna remota posibilidad de que te den algún trabajo. Por supuesto a bajo precio: eres diferente. Es lo menos malo que se te ofrece.» (Obra: Llocs de contratació).
[…]
Pasqual Moreno, en el catálogo citado (nota 5), apunta: «Un hombre de la sensibilidad artística y humana de Enric Alfons ha sabido plasmar en su obra el mundo agitado y vibrante de Marrakesh junto al desarraigo y miseria de los inmigrantes magrebíes en Belleville. Ha seguido con su arte el camino siempre dramático de quienes tuvieron que abandonar su “douar” en las montañas de la Kábila o en la llanura del Lukus para ganarse la vida en Francia, Alemania, Bélgica… o España»[7].
En el mismo catálogo, el crítico de arte Juan Ángel Blasco Carrascosa señala cómo, dentro de la voluntad narrativa mostrada, late la preocupación social en torno a los migrantes magrebíes. Describe su pintura como «fresca, ágil, poética», percibiendo tras ella un cúmulo de cuestiones como la xenofobia, el racismo, el drama humano, la solidaridad..., como crónica de un conflicto social anunciado. En este punto, es interesante aportar las declaraciones que realiza el pintor[8], quien insiste en que su pintura es fruto de un compromiso individual y no está impulsada por ninguna ideología política, sino por una reflexión ante los problemas sociales que afectan a los migrantes. Podemos concluir que lo que subyace en Alfons es un fuerte sentimiento humanitario.
En cuanto a recursos formales, Blasco Carrascosa habla de las formas simplificadas, que se mueven entre la abstracción y la figuración, y de una espontánea gestualidad multicolor, con diversos grados de figuración y gama cromática, según la «atmósfera» evocada en cada cuadro.
Juan Bautista Peiró[9] [10] también destaca el color y el gesto, y se fija de manera especial en la utilización que realiza Alfons de la escritura: incorporando palabras y pictogramas en sus cuadros (a modo de formas y símbolos o signos, respectivamente), y con los breves textos que incorpora al catálogo.
Las exposiciones individuales principales que se realizaron de esta etapa son: Dormir al ras, en Caja Rural de Torrent, noviembre-diciembre 1994, y en la galería Rosalía Sender de Valencia, en diciembre 1995-enero1996.
Destacamos también las exposiciones colectivas en la que participó con obras de esta serie: 15/41 en la Sala Parpalló[11], (de mayo a agosto de 1995) y Encrucijadas mediterráneas, viajes y errares (de abril a junio de 2000), organizadas ambas por la Diputació de València.
[1] Dormir al raso, de Pasqual Moreno Torregrosa y Mohamed El Gheryb, Ed. VOSA, presentado por Manuel Vázquez Montalbán y prologado por Mahdi Elmandjara.
[2] Pasqual Moreno Torregrosa : Grupo de Economía Internacional : UPV
[3] Nacido en Tetuán, emigró a España en 1989, y es presidente de ATIM (Asociación de Trabajadores e Inmigrantes Marroquíes) desde 1994.
[4] En francés Ksar es-Seghir, como la denomina Enric Alfons en sus cuadros.
[5] Catálogo Dormir al ras, edita Caja Rural de Torrent, 1994.
[6] Doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación por la Universitat de València, Doctor en Bellas Artes por la Universitat Politècnica de València y crítico de arte.
[7] «Autorretrato ante el espejo del tiempo», en el catálogo de la exposición Dormir al ras, en Caja Rural de Torrent, noviembre-diciembre 1994.
[8] Artículos «El pintor expone la serie completa de “Dormir al Ras”» en Valencia, de J.R.S, en Levante, 17 de diciembre de 1995 y «Enric Alfons: el pintor comprometido», de Mª Ángeles Arazo en Las Provincias, 20 de julio de 1997.
[9] Catedrático en la Facultat de Belles Arts Sant Carles de la UPV, Doctor en Bellas Artes, crítico, investigador, docente.
[10] Artículo «Dormir al Ras», de Juan Bta. Peiró, en Levante, 9 de diciembre de 1994.
[11] 15/41: quince años desde la inauguración de la Sala Parpalló por parte de la Diputació de València, y 41 artistas premiados y becados Alfons Roig.
Pasqual Moreno, en el catálogo citado (nota 5), apunta: «Un hombre de la sensibilidad artística y humana de Enric Alfons ha sabido plasmar en su obra el mundo agitado y vibrante de Marrakesh junto al desarraigo y miseria de los inmigrantes magrebíes en Belleville. Ha seguido con su arte el camino siempre dramático de quienes tuvieron que abandonar su “douar” en las montañas de la Kábila o en la llanura del Lukus para ganarse la vida en Francia, Alemania, Bélgica… o España»[7].
En el mismo catálogo, el crítico de arte Juan Ángel Blasco Carrascosa señala cómo, dentro de la voluntad narrativa mostrada, late la preocupación social en torno a los migrantes magrebíes. Describe su pintura como «fresca, ágil, poética», percibiendo tras ella un cúmulo de cuestiones como la xenofobia, el racismo, el drama humano, la solidaridad..., como crónica de un conflicto social anunciado. En este punto, es interesante aportar las declaraciones que realiza el pintor[8], quien insiste en que su pintura es fruto de un compromiso individual y no está impulsada por ninguna ideología política, sino por una reflexión ante los problemas sociales que afectan a los migrantes. Podemos concluir que lo que subyace en Alfons es un fuerte sentimiento humanitario.
En cuanto a recursos formales, Blasco Carrascosa habla de las formas simplificadas, que se mueven entre la abstracción y la figuración, y de una espontánea gestualidad multicolor, con diversos grados de figuración y gama cromática, según la «atmósfera» evocada en cada cuadro.
Juan Bautista Peiró[9] [10] también destaca el color y el gesto, y se fija de manera especial en la utilización que realiza Alfons de la escritura: incorporando palabras y pictogramas en sus cuadros (a modo de formas y símbolos o signos, respectivamente), y con los breves textos que incorpora al catálogo.
Las exposiciones individuales principales que se realizaron de esta etapa son: Dormir al ras, en Caja Rural de Torrent, noviembre-diciembre 1994, y en la galería Rosalía Sender de Valencia, en diciembre 1995-enero1996.
Destacamos también las exposiciones colectivas en la que participó con obras de esta serie: 15/41 en la Sala Parpalló[11], (de mayo a agosto de 1995) y Encrucijadas mediterráneas, viajes y errares (de abril a junio de 2000), organizadas ambas por la Diputació de València.
[1] Dormir al raso, de Pasqual Moreno Torregrosa y Mohamed El Gheryb, Ed. VOSA, presentado por Manuel Vázquez Montalbán y prologado por Mahdi Elmandjara.
[2] Pasqual Moreno Torregrosa : Grupo de Economía Internacional : UPV
[3] Nacido en Tetuán, emigró a España en 1989, y es presidente de ATIM (Asociación de Trabajadores e Inmigrantes Marroquíes) desde 1994.
[4] En francés Ksar es-Seghir, como la denomina Enric Alfons en sus cuadros.
[5] Catálogo Dormir al ras, edita Caja Rural de Torrent, 1994.
[6] Doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación por la Universitat de València, Doctor en Bellas Artes por la Universitat Politècnica de València y crítico de arte.
[7] «Autorretrato ante el espejo del tiempo», en el catálogo de la exposición Dormir al ras, en Caja Rural de Torrent, noviembre-diciembre 1994.
[8] Artículos «El pintor expone la serie completa de “Dormir al Ras”» en Valencia, de J.R.S, en Levante, 17 de diciembre de 1995 y «Enric Alfons: el pintor comprometido», de Mª Ángeles Arazo en Las Provincias, 20 de julio de 1997.
[9] Catedrático en la Facultat de Belles Arts Sant Carles de la UPV, Doctor en Bellas Artes, crítico, investigador, docente.
[10] Artículo «Dormir al Ras», de Juan Bta. Peiró, en Levante, 9 de diciembre de 1994.
[11] 15/41: quince años desde la inauguración de la Sala Parpalló por parte de la Diputació de València, y 41 artistas premiados y becados Alfons Roig.
Zoco Chico, Tánger, c.1994
Óleo/tela, 73 x 92 cm
Zapatos de Tarifa, 1994
Óleo/tabla, 91 x 120 cm
S/T (serie Dormir al ras), 1994
Óleo/tabla, 120 x 150 cm
Tánger, Zoco Chico, 1994
Óleo/tabla, 120 x 150 cm
S/T (Pensión Fuentis, Tánger), c.1994
Óleo/tela, 92 x 92 cm
Di suirti nigra, 1994
Óleo/tabla, 38 x 52 cm
Di suirti nigra, 1994
Óleo/tela, 73 x 92 cm
Di suirti nigra, 1994
Técnica mixta/papel, 100 x 70 cm
S/T (Ramadan en Puçol), c.1994
Óleo/tela, 65 x 92 cm
Barraca de Kabilencs, 1994
Óleo/tabla, 120 x 150 cm
Atfal. Solusiun, 1994
Óleo/tela, 73 x 92 cm
Atfal. Solusiun, 1994
Óleo/tela, 65 x 92 cm
Atfal. Solusiun, 1995
Óleo/tela, 73 x 92 cm
Buscando una estrella, 1994
Óleo/tabla, 120 x 150 cm
De Tánger a Tarifa, 1995
Díptico. Óleo/tela, 200 x 360 cm
Fragmento de faluca, 1995
Óleo/tabla, 38 x 52 cm
Souk, 1995
Óleo/tela, 73 x 92 cm
Harira, 1996
Óleo/tela, 73 x 92 cm
Kif, kif, 1996
Técnica mixta/papel, 70 x 100 cm
S/T (Kif, kif, Chaouen), c.1997
Óleo/tabla, 40 x 90 cm