Bibliografía - Catálogos de exposiciones, individuales y colectivas (selección)
VIAJAR, CONOCER, PINTAR
Edición/año:
M.I. Ajuntament de Cullera
Mª Encina Nieto García
2018
Textos:
Boye Llorens Peters (Comisario)
Romà de la Calle
Abelardo Muñoz
ISBN:
978 – 84-937614-6-2
M.I. Ajuntament de Cullera
Mª Encina Nieto García
2018
Textos:
Boye Llorens Peters (Comisario)
Romà de la Calle
Abelardo Muñoz
ISBN:
978 – 84-937614-6-2
Tras el fallecimiento de Enric Alfons, el Ajuntament de Cullera impulsó diversas acciones para, en palabras de su alcalde, Jordi Mayor, reivindicar su figura y acercar su legado artístico a la ciudadanía. En colaboración con su familia, se organizaron dos iniciativas destacadas: un homenaje durante las XIII Jornadas, en noviembre de 2017 (tratadas en el apartado «otras publicaciones» de esta bibliografía) y la exposición Viajar, conocer, pintar, en agosto de 2018, centrada en los viajes como eje de su obra.
En el catálogo se incluyen los textos del comisario de la exposición, Boye Llorens Peters, coordinador y comisario de exposiciones, del catedrático y crítico de arte Romà de la Calle y del escritor y periodista Abelardo Muñoz.
Boye Llorens señala que la exposición ofrece una revisión parcial de su obra, centrada en su estilo personal y su evolución dentro del contexto histórico de la transición española, y que en el mundo artístico buscaba agitar emociones y romper con el realismo social predominante en los años anteriores, en los que se ponía en valor el sentido objetivo de la pintura.
Sus viajes y del uso de las tablillas consolidaron un lenguaje propio y lo llevaron a interesarse por el fenómeno migratorio en diversas geografías. La obra de Enric Alfons, expresa, puede servir de recordatorio de esta realidad y señala qué propuesta planteaba el artista: el compromiso de conocer las culturas de nuestros vecinos mediterráneos.
Romà de la Calle, amigo y crítico, reconstruyó las etapas creativas del artista: desde su compromiso político en los años setenta hasta su transformación vivencial y estética en los ochenta, influida por sus viajes al mundo árabe y la atracción que sobre él ejercía esa cultura. Analiza algunas de sus series más relevantes, como Fetitxes, Espills d’un jardí, Dormir al ras y Albaneses.
En un apartado específico final -Notes in de road- el autor ofrece su visión sobre la exposición Viajar, conocer, pintar, destacando el papel de las tablillas como «notas en el camino» -convertidas en huellas personales-, que le servían para captar el instante y posteriormente, como elementos evocadores para reelaborar y matizar formas e ideas.
Abelardo Muñoz aporta al catálogo una narración del periplo del pintor viajero. Con tono cómplice y un marcado acento en lo visual, lo sensorial y lo metafórico, lo retrata como un cronista de la vida cotidiana y creador comprometido, cuya obra fusiona arte, antropología y denuncia social. Su convivencia con las comunidades locales del Sáhara, el Magreb o los Balcanes, y la fusión que establece con ellas, lo alejan de cualquier mirada eurocentrista. Sus tablillas, indica, «reflejan un mar de imaginaciones, pintadas con un talante de observador curioso».
En el catálogo se incluyen los textos del comisario de la exposición, Boye Llorens Peters, coordinador y comisario de exposiciones, del catedrático y crítico de arte Romà de la Calle y del escritor y periodista Abelardo Muñoz.
Boye Llorens señala que la exposición ofrece una revisión parcial de su obra, centrada en su estilo personal y su evolución dentro del contexto histórico de la transición española, y que en el mundo artístico buscaba agitar emociones y romper con el realismo social predominante en los años anteriores, en los que se ponía en valor el sentido objetivo de la pintura.
Sus viajes y del uso de las tablillas consolidaron un lenguaje propio y lo llevaron a interesarse por el fenómeno migratorio en diversas geografías. La obra de Enric Alfons, expresa, puede servir de recordatorio de esta realidad y señala qué propuesta planteaba el artista: el compromiso de conocer las culturas de nuestros vecinos mediterráneos.
Romà de la Calle, amigo y crítico, reconstruyó las etapas creativas del artista: desde su compromiso político en los años setenta hasta su transformación vivencial y estética en los ochenta, influida por sus viajes al mundo árabe y la atracción que sobre él ejercía esa cultura. Analiza algunas de sus series más relevantes, como Fetitxes, Espills d’un jardí, Dormir al ras y Albaneses.
En un apartado específico final -Notes in de road- el autor ofrece su visión sobre la exposición Viajar, conocer, pintar, destacando el papel de las tablillas como «notas en el camino» -convertidas en huellas personales-, que le servían para captar el instante y posteriormente, como elementos evocadores para reelaborar y matizar formas e ideas.
Abelardo Muñoz aporta al catálogo una narración del periplo del pintor viajero. Con tono cómplice y un marcado acento en lo visual, lo sensorial y lo metafórico, lo retrata como un cronista de la vida cotidiana y creador comprometido, cuya obra fusiona arte, antropología y denuncia social. Su convivencia con las comunidades locales del Sáhara, el Magreb o los Balcanes, y la fusión que establece con ellas, lo alejan de cualquier mirada eurocentrista. Sus tablillas, indica, «reflejan un mar de imaginaciones, pintadas con un talante de observador curioso».